coco_edited.jpg

CAROLINE VERHILLE

Fundadora de OFIYOGI

En mi vida laboral solo he trabajado en empresas internacionales tecnológicas (como Amazon y Google), donde la gente estaba muuuuy comprometida con su trabajo.

Tan comprometidos que pasaban horas y horas sentados en su silla sin ni siquiera levantarse 5 minutos para tomar una pausa, contestando emails a la velocidad del rayo y acabando con la espalda fatal y al borde del burnout con tan ni siquiera 30 años.

Y yo no fui excepción. 

Trabajaba muchas horas, considerando el estrés algo perfectamente normal y cuidándome solo cuando estaba de vacaciones. Me estaba pasando factura… 

​Hasta que descubrí el yoga. Lo cambió todo.

Comencé a practicar cada jueves y volví a descubrir que ¡tenía un cuerpo y no era solo una mente pensante!

Ojalá el estudio de yoga hubiera estado un poco más cerca de mi oficina. A veces, era difícil salir pronto de trabajar para poder llegar a tiempo a clase. Me hubiera encantado poder practicar un rato en la oficina y no perder tiempo en el transporte.

Así, nació la idea de OFIYOGI.

Tras formarme como profesora durante dos años, me he rodeado de un equipo de profesores que, como yo, tienen experiencia corporativa y ganas de compartir su amor por el yoga en ámbitos donde se necesita más que nunca. 

Queremos mostrar los inmensos beneficios del yoga y del mindfulness para la gente que trabaja en una oficina o en remoto con picos de estrés, sin cuidarse su postura, sin mimar su cuerpo durante las horas laborales.